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La resiliencia en personas con discapacidad

Por Marcelo Díaz

¿Es la discapacidad una oportunidad para desarrollar nuestra resiliencia?

Parece estar de moda el término resiliencia para hablar de la capacidad de una persona ante la superación de dificultades a las que se puede enfrentar. O, dicho de otro modo, se refiere a la capacidad de afrontar la adversidad.

Resiliencia es el proceso donde subyacen habilidades para hacer frente a situaciones adversas. Por lo que, como podemos pensar, el significado de resiliencia tiene una antigüedad remota si nos basamos en la capacidad de un humano, e incluso de un animal, frente a su supervivencia.

Pero volviendo a la capacidad (la cual incluye un proceso) de sobreponerse a un estímulo adverso nombrada como resiliencia, podemos afirmar que puede darse con más frecuencia en personas con discapacidad, por el simple hecho que estamos expuestas a una serie de obstáculos que se diluyen cuando no se tienen limitaciones aparentes, ya sean: físicas, sensoriales o intelectuales.

Lo cual no quiere decir que las personas con discapacidad sean más fuertes para superar situaciones difíciles, pero su mayor aparición les puede hacer desarrollar mecanismos de defensa ante las mismas.

Y es que no es lo mismo que no le dejen subir a un bus porque va lleno, que porque no quieran sacar la rampa de ascenso. El primer caso puede ser ocasional y extensible a cualquier persona, pero el segundo suele ser frecuente en las personas con discapacidad. Lo que hace desarrollar unas habilidades (mecanismos de defensa) que pueden disminuir la frustración en situaciones que se repiten como la del bus.

¿Qué son los mecanismos de defensa?

Son mecanismos psicológicos no razonados que reducen las consecuencias de un acontecimiento estresante, de modo que el individuo suele seguir funcionando con normalidad. Por lo que la resiliencia es fruto, en muchos casos, de éstos.

La ocurrencia repetida de situaciones adversas, hace que las personas con diversidad funcional, y por extensión nuestras familias, podamos adquirir comportamientos y habilidades que nos ayuden a resolver y sobreponernos de esas situaciones. Muchas veces reduciendo las secuelas emocionales mediante los mecanismos de defensa aprendidos.

Ese aprendizaje es lo que hace que la resiliencia pueda ser más rápida en situaciones cotidianas. Y es que todo se basa en el aprendizaje. Una persona que cada día encuentra trabas para llegar al trabajo, a fin de mes puede haber reducido el estrés de la primera semana mediante mecanismos de resignación o acomodación.

Lo mismo ocurre en personas con discapacidad ante el hecho de no poder acceder a un lugar o realizar una actividad, creando a través del aprendizaje experiencial y social procesos que facilitan su resiliencia para poder seguir adelante.

Por lo que la resiliencia se compone de:

Un aprendizaje,

En base a la experiencia,

Que cambia las actitudes y aptitudes,

Creando mecanismos y habilidades para poder seguir adelante.

 

O me quedaba toda la vida lamentando o salía adelante”
Por Lic. Psicología Social Beatriz Adriana Segura Rosas

El trabajar en una Unidad de Rehabilitación para personas que tienen una discapacidad; el conocer y tratar a cada una de ellas todos los días me hace pensar en la definición de “Resiliencia” pero principalmente en los complementos que apoyan para que una persona sea resiliente.

Para ello me gustaría hablar de un caso en particular, una paciente de seis años de edad a quien por respeto a su identidad llamaremos “Vanessa”, ella presenta un diagnóstico de cuadriparesia moderada a presencia de Guillain Barré, el síndrome de Guillain Barré es una enfermedad desmielinizante aguda que causa una rápida debilidad de las extremidades, con avance ascendente, afectando los músculos faciales, respiratorios y de deglución. 

La familia de “Vanessa” es de muy bajos recursos, habitan en una de las zonas más vulnerables de la comunidad, no cuentan con los servicios necesarios y el conducirse a los hospitales para los estudios pertinentes mermaba aún más su economía, el traslado de su domicilio a la Unidad es costoso y a pesar que el cobro de las terapias son simbólicas no dejan de alterar el ingreso familiar, sin embargo, han dado prioridad a la salud de “Vanessa”.

Para que ésta pequeña salga adelante debe de tener otros apoyos externos que se desglosarán posteriormente.

Hasta la fecha no hay una definición unánime para describir la Resiliencia, Garmezy (1991) la refiere “como la capacidad para recuperarse y mantener una conducta adaptativa después del abandono o de un evento estresante.” Otro caso es la de Masten (2001) quien la define como “un tipo de fenómeno caracterizado por buenos resultados a pesar de las serias amenazas para la adaptación o el desarrollo”.

Sin embargo, todos llegan al mismo punto, que es la capacidad de adaptación, de una manera positiva del ser humano para recuperarse de algún acontecimiento desfavorable para él; pero para que una persona pueda superar las adversidades debe de tener otros pilares como apoyo, entre ellos la aceptación, el amor incondicional y la autoestima.

El primer paso a considerar es el admitir que hay un problema que incapacita al individuo para seguir con su vida cotidiana, esto implica la comprensión y dedicación que deberá desarrollar el sujeto para adquirir destrezas, así como saber resolver problemas para adaptarse a la nueva situación.

El segundo paso es el amor incondicional de las personas que le rodean, como la familia o los pares, quienes van a inyectar una sustancia importante para ella que es la confianza y apoyo que se demostrará por medio del cariño.

El tercer paso es la autoestima, que va más allá de la autoevaluación que tiene la persona de sí misma, es la valoración personal que promueve la iniciativa, la resistencia y los sentimientos agradables.

Casos como el de “Vanessa” se conocen todos los días y cada uno de ellos tiene una historia diferente pero lo que los hace iguales es la capacidad de ver ese infortunio de una manera positiva, es el sentido que le dan a la vida y lo que quieren en un futuro. Por lo que yo complementaría el concepto de Resiliencia, ya que hay autores que reconocen que depende de otros factores, sin embargo, no son agregados en la definición como tal.

Le añadiría lo siguiente: “La capacidad positiva que tiene una persona para recuperarse de algún acontecimiento desfavorable para ella con apoyo de pilares fundamentales como son la aceptación, el amor incondicional y la autoestima”

Es por consiguiente que las personas con alguna discapacidad, que desean sobresalir teniendo obstáculos por superar, deben de tener el apoyo y el amor de las personas que los rodean, son quienes le ayudarán a fortalecer su autoestima, así como la aceptación de la situación.

Ante la adversidad, la resiliencia – historias de vida.

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